lunes, 21 de febrero de 2011

Cardenal Naguib: cristianos y musulmanes, unidos por el cambio en Egipto

Cardenal Naguib: cristianos y musulmanes, unidos por el cambio en Egipto
Comenta en un comunicado la nueva situación política del país

EL CAIRO, lunes 14 de febrero de 2011 (ZENIT.org).- La protesta de estas semanas en Egipto ha visto unida a la ciudadanía con independencia de sus diferencias, incluso religiosas.

Lo subraya el cardenal Antonios Naguib, patriarca católico de Alejandría de los Coptos (Egipto), en un comunicado enviado a la edición de ZENIT en árabe, en el que comenta la nueva situación política en el país a raíz de la dimisión del Presidente Hosni Mubarak.

En el texto, el patriarca afirma que “la Iglesia católica egipcia se une a todos los ciudadanos leales de Egipto al dar gracias al Dios Omnipotente por el maravilloso éxito que ha concedido a los valientes jóvenes del movimiento “25 de enero”, en el que han participado todos los ciudadanos leales, con la presencia personal, la participación emotiva o la oración al Omnipotente por el bien del amado Egipto, o siguiendo las noticias con ansia, temblor y esperanza”.

El prelado subraya que se esperaba “un cambio gradual en base a las disposiciones constitucionales”, pero que “la voluntad de los jóvenes y de la gente ha determinado el curso de los acontecimientos”.

“Estamos seguros de que todas las expectativas serán satisfechas, Dios mediante”, añade. “Egipto escribe su historia desde hace 7.000 años con letras de luz y de fuego, y ahora está brillando con nuevo esplendor”.

La experiencia de estos últimos días, explica, “ha producido una realidad que ha estado ausente durante mucho tiempo, es decir, la unidad de los ciudadanos, jóvenes y ancianos, cristianos y musulmanes, sin distinción ni discriminación alguna”, en la acción “por el bien de Egipto y la seguridad del país”.

“Estamos seguros de que estos sentimientos que han reinado en los corazones durarán para el futuro próximo y lejano”, añade.

Reconocimiento

El patriarca Naguib afirma que es necesario dar las gracias “a las muchedumbres de jóvenes patriotas que han proporcionado la chispa de la que ha partido este movimiento, que se ha convertido en un volcán y una erupción que no puede detenerse y que ha reunido a todas las fuerzas que rechazan la situación negativa que ha controlado el país durante tanto tiempo, anhelando un futuro mejor y más optimista para los egipcios, uniéndose en torno a una única causa, que es el amor por Egipto y la dignidad de sus ciudadanos”.

Rinde después homenaje a “las almas de los mártires que ofrecieron su propia vida por el alba de este día histórico”, augurando que Dios “tenga piedad de ellos, los una a los justos y de consuelo y paz a sus familias y las defienda”.

“Oramos también para que los heridos puedan recuperarse, y para que las víctimas de la violencia y del vandalismo puedan reconstruir lo que se ha perdido o destruido”, añade.

De la misma forma, agradece “a todos aquellos que hayan contribuido a la defensa de las personas y de la propiedad privada y publica en este momento crítico: los comités populares, las fuerzas armadas y las fuerzas de seguridad”.

Perspectivas futuras

Para el patriarca, “ha llegado el momento de una actuación seria, comprometida y decisiva para que Egipto esté en la vanguardia a nivel social, económico y político y brille de nuevo su civilización profundamente arraigada que ha iluminado al mundo durante siglos”.

“Con todos los egipcios, anhelamos que pongan en marcha en rápidos pasos lo que ha sido declarado por el Consejo Supremo de las fuerzas armadas, es decir, la reconstrucción de la Nación sobre bases constitucionales justas”.

“Queremos que Egipto encuentre su lugar entre los países modernos”, subraya, pidiendo “un país democrático basado en las leyes, la igualdad y la justicia, que respete la libertad y la dignidad basada sólo en la ciudadanía y permita la participación a todas las categorías”.

El patriarca augura también que el país “alcance lo que los analistas, los políticos y los intelectuales han pedido para evitar divisiones”.

“Los egipcios leales están dispuestos a realizar cualquier esfuerzo por el bien de la amada nación. La Iglesia católica, con todas sus instituciones, trabajará con ellos en la reconstrucción y para proceder por este camino hacia un futuro mejor”.

“Que Dios defienda a Egipto y a sus gobernantes, y pueda inspirarles para el bien del país, para el presente y para el futuro”, concluye.

domingo, 2 de enero de 2011

Sangre de cristianos en Filipinas, Nigeria, Irak y Egipto

Con motivo de las festividades de Navidad y del año nuevo

ROMA, sábado 1 de enero de 2011 (ZENIT.org).- "En este tiempo de la Santa Navidad, el deseo y la invocación de la paz se han hecho aún más intensos. Pero nuestro mundo sigue estando marcado por la violencia, especialmente contra los discípulos de Cristo", dijo Benedicto XVI el pasado domingo 26 de diciembre con ocasión del rezo del Ángelus, expresando "gran tristeza" por los ataques anticristianos que han ensangrentado la noche de la Natividad del Señor en algunas partes del mundo, de modo particular en Filipinas y en Nigeria. Días después, esta oleada de sangre de cristianos azotaba Irak y Egipto.

Filipinas

En Filipinas, una bomba explotó la mañana del 25 de diciembre durante la Misa navideña que se estaba celebrando en la capilla dentro del cuartel de la policía de Jolo, en la región autónoma del Mindanao musulmán. La explosión de la bomba, lanzada sobre el tejado de la capilla del Sagrado Corazón por algunos hombres en motocicleta, provocó, según la agencia Asianews (27 de diciembre) al menos once heridos, entre los cuales al menos un sacerdote.

Aunque el ataque no ha sido reivindicado, los expertos señalan al grupo extremista musulmán de Abu Sayyaf. Fundado a principios de los años 90, el grupo armado ha llevado a cabo numerosos raptos con el fin de extorsionar, y atentados, entre los cuales el incendio de un ferry que se dirigía a la capital, Manila (febrero de 2006), el cual provocó 116 víctimas. También Jolo, capital de la provincia de Sulu, ha sido anteriormente teatro de ataques anticristianos, entre los cuales el asesinato, en febrero de 1997, del vicario apostólico, monseñor Benjamín D. de Jesús, O.M.I.

Han condenado el ataque el presidente Benigno "Noynoy" Aquino, que hablando con los periodistas expresó su temor a que comience una nueva campaña terrorista, así como la Conferencia Nacional de los Ulemas de Filipinas. "Los continuos secuestros y los ataques en diversas partes de Mindanao son actos bárbaros y muestran crueldad y falta de respeto, y deben ser condenados", se lee en un comunicado de los sabios musulmanes.

Por su parte, monseñor José Colin Bagaforo, obispo auxiliar de Cotabato (Mindanao), pidió a los fieles oraciones de "reparación" por la "profanación" de la capilla del Sagrado Corazón. "Todos los lugares de culto son sagrados y por ello deben ser respetados", dijo el prelado, lanzando también palabras de reconciliación.

"Aunque condenamos los absurdos atentados contra fieles inocentes, deseamos expresar nuestro mensaje de paz y de esperanza a todos los pueblos de diversas culturas y tradiciones religiosas", afirmó en declaraciones recogidas por la agencia UCA News (28 de diciembre).

Nigeria

En Nigeria, en cambio, la enésima ola de violencia anticristiana ha causado, según la agencia responsable para la gestión de emergencias nacionales, la NEMA, al menos 86 víctimas en el centro-norte del más poblado país africano, que en el próximo mes de abril acudirá a las urnas para elegir un nuevo Presidente.

La "masacre de Navidad" comenzó en la Nochebuena con el asalto contra dos iglesias cristianas en los alrededores de la capital del Estado de Borno, Maiduguri, siendo asesinadas al menos seis personas, entre las cuales un pastor baptista, el reverendo Bulus Marwa, según informa Compass Direct News, el 28 de diciembre. La violencia continuó con una serie de atentados contra objetivos cristianos en las cercanías de Jos, capital del Estado de Plateau, definido por Avvenire (28 de diciembre) el "muro divisorio" entre las dos Nigerias; la musulmana, formada por pastores de ganados, en el norte, y la cristiana, animista y agrícola del sur".

"Es la primera vez en mi vida que no celebro la Misa de Navidad con la gente. He tenido que hacerlo solo, en el arzobispado", explicó en una entrevista al mismo diario el arzobispo de Jos, monseñor Ignatius Kaigama, el cual habló de una "progresión inquietante" de la violencia. "Por primera vez - subrayó el prelado - se han utilizado bombas. En el pasado se usaban armas rudimentarias, no había una auténtica preparación crimina. Ha sido, además, un ataque al corazón de la cristiandad. Se ha elegido atacar precisamente en los días de Navidad, una fiesta sagrada para la comunidad".

Como ha informado la agencia AFP (28 de diciembre), ha reivindicado la violencia en Internet un movimiento extremista musulmán, el Jama'atu Ahlus-Sunnah Lidda' Awati Wal Jihad, es decir, el "Pueblo devoto a las enseñanzas del Profeta para la propagación y la guerra santa". En el comunicado, el grupo promete además continuar sus ataques "contra los infieles y sus aliados y todos aquellos que les ayudan, hasta el triunfo de Alá". Pero la reivindicación no convence a la policía nigeriana. "Cualquiera puede subir cualquier cosa a Internet", afirmó un representante de la policía del Estado de Jos, el comisario Abdulrahman Akano.

Tras el grupo parece esconderse la secta fundamentalista y anti occidental Boko Haram (el nombre significaría "la educación occidental es ilícita"), protagonista de una revuelta en julio de 2009, aplastada de forma sangrienta por las fuerzas del orden. Como explicó a Avvenire (29 de diciembre ) el periodista Camille Eid, los miembros de la secta, conocidos también como los "talibanes de Nigeria", piden la aplicación de la ley islámica o sharia en todo el país y son hostiles a la democracia y al sistema educativo laico. El pasado mes de febrero, otro grupo radical emergente, Al Qaeda en el Maghreb Islámico (AQMI), había ofrecido su ayuda a los fundamentalistas nigerianos para luchar contra "la hostilidad de la minoría de los cruzados".



Irak

Después de una Navidad relativamente tranquila, la furia anticristiana golpeó nuevamente a la martirizada minoría iraquí el 30 de diciembre. Según un responsable del Ministerio del Interior, la explosión de diez bombas colocadas en ante casas de cristianos ha provocado en la capital, Bagdad, al menos dos muertos y dieciséis heridos. "En total", declaró el 31 de diciembre a la agencia AFP, "catorce bombas habían sido colocadas cerca de casas de cristianos", diez de las cuales saltaron por los aires. "Las otras cuatro fueron halladas antes de que estallaran y las fuerzas de seguridad provocaron su explosión en seguridad", preciso esa misma fuente.

Las dos víctimas de la ráfaga de atentados, que no ha sido reivindicada pero que lleva la firma de una rama iraquí de la red terrorista de Al Qaeda, perdieron la vida en el bario de al-Ghadir, en el centro de la capital, a causa de la explosión de una bomba artesanal, a las ocho de la noche, hora local. Tras el sangriento asalto a la catedral sirocatólica de Bagdad, el 31 de octubre, que provocó más de 50 muertos, Al Qaeda había anunciado que todos los cristianos se han convertido en objetivos legítimos.

"Atacar a los cristianos se ha convertido en un fenómeno normal en Irak. Somos un objetivo fácil", declaraba el 31 de diciembre a la agencia Asianews el arzobispo caldeo de Kirkuk, monseñor Louis Sako. "Aquí, en Irak, se comprende que la fe no es una cuestión ideológica, o una especulación teológica, sino una realidad mística, añadía el prelado, quien ha revelado que está teniendo un éxodo de cristianos a Kurdistán.

"Cada día llegan nuevas familias", informa monseñor Sako, que ha invitado a los cristianos de todo el mundo a "renovar su fe y su compromiso manteniendo el contacto con los cristianos perseguidos de Irak".


Egipto
La última locura anticristiana tuvo lugar poco después de la Nochevieja y golpeó a la comunidad copta de Alejandría de Egipto. Según las últimas informaciones, la explosión de una bomba ante la Iglesia de los Santos (Al-Qiddissine), situada en el barrio de Sidi Bishr, provocó 30 minutos después de la medianoche al menos 21 muertos y 79 heridos entre los fieles, al salir de la función religiosa con motivo del año nuevo. Si bien algunos algunos testigos hablan del estallido de un coche-bomba, el Ministerio del Interior egipcio considera que se ha tratado más bien de un atentado suicida. "Es probable que la bomba haya sido detonada por un kamikaze, que ha muerto junto a los demás", afirma un comunicado del Ministerio enviado a la agencia AFP.

En un discurso transmitido por la televisión egipcia, el presidente Hosni Mubarak ha condenado el atentado y el "terrorismo ciego", que "no distingue entre un copto y un musulmán". Según el jefe de Estado, se trata de un "acto criminal odioso" de origen extranjero que ha tomado como objetivo "a todo Egipto". El atentado ha tenido lugar después de las recientes amenazas por parte de militantes de Al Quaeda en Irak contra los cristianos egipcios. Según Associated Press, su participación directa sería un duro golpe para el gobierno de Mubarak, que siempre había negado una presencia significativa de Al Qaeda en Egipto.

También el patriarca latino de Jerusalén, Su Beatitud Fouad Twal, ha afirmado que "esta nueva masacre debería hacer reflexionar sobre nuestra vocación de cristianos en esta región, que no puede dispensarse de abrazar la cruz. El discípulo no es más que su maestro".

Durante la homilía de la misa celebrada en la sede del patriarcado, concluyó dirigiéndose a Jesús: "Si nos mandas algo de cruz, danos la valentía para seguirte".

Por Paul De Maeyer

martes, 2 de noviembre de 2010

Nos quedamos en Irak pese a todo, dice Cardenal en funerales tras masacre en Catedral católica

BAGDAD, 02 Nov. 10 / 10:59 am (ACI)

En la homilía de la Misa de funerales tras la masacre de extremistas musulmanes que acabó con la muerte de 53 personas en la Catedral católica de esta capital, el Arzobispo de Bagdad, Cardenal Emmanuel III Delly, señaló que "no tenemos miedo de la muerte ni de las amenazas" y expresó su voluntad de permanecer en Irak porque "somos los hijos de este país".

Según señala AFP, unas 700 personas abarrotaron la iglesia de San José en donde al comienzo de la Misa estaban siete ataúdes. La Eucaristía fue interrumpida varias veces por la entrada de otros ocho, aplaudidos fuertemente por los presentes.

El Cardenal dijo sobre el ataque que los cristianos ese día "vinieron a la iglesia para rezarle a Dios y para cumplir con su deber religioso, pero la mano del diablo entró en este lugar de culto para matar".

En medio de la profunda consternación ante el ataque más grave contra la comunidad católica en este país, el Arzobispo señaló que "no tenemos miedo de la muerte ni de las amenazas" después de que muchos cristianos dijeron desde el domingo que quieren abandonar Irak. "Somos los hijos de este país y permaneceremos en Irak junto con nuestros hermanos musulmanes para glorificar el nombre de Irak", añadió.

"El gobierno atenderá a los heridos, indemnizará a las familias de las víctimas y financiará inmediatamente la reparación de la iglesia", indicó en un comunicado el portavoz del gobierno, Ali al Dabagh.

Antes de la Misa, una procesión acompañó los féretros de los dos sacerdotes asesinados el domingo: el P. Wasim Sabih, de 27 años, y el P. Athir, de 32, hasta la iglesia de San José.

Uno de los sobrevivientes del ataque y tío del P. Athir, Salem Ablahad Boutros, relató a AFP que ese día este sacerdote "estaba rezando y leyendo un pasaje de la Biblia cuando llegaron los hombres armados". "Dijo: 'mátenme a mí, pero dejen a los fieles en paz'", agregó.

Una joven de 24 años que presenció el hecho explica que lo que sucedió a continuación fue que "los hombres armados le dijeron: 'conviértete al islam, porque de todas formas vas a morir' y le dispararon en la cabeza".

El Papa Benedicto XVI condenó enérgicamente este brutal ataque de fundamentalistas musulmanes contra los fieles que se reunían el sábado por la noche en la Catedral católica de rito Sirio en Bagdad.

Según una fuente del ministerio del Interior, 46 católicos murieron y 60 resultaron heridos en el ataque el domingo por la tarde. Siete miembros de las fuerzas de seguridad murieron en el asalto posterior.

lunes, 1 de noviembre de 2010

El Papa condena ataque de guerrilla musulmana contra Catedral católica en Irak

VATICANO, 01 Nov. 10 / 09:28 am (ACI)

El Papa Benedicto XVI condenó enérgicamente el brutal ataque de fundamentalistas musulmanes contra los fieles que se reunían el sábado por la noche en la Catedral católica de rito Sirio en Bagdad, y que dejó un alto número de muertos y heridos, incluyendo dos sacerdotes, entre la perseguida minoría católica del país.

Durante la oración del Angelus de este lunes, el Pontífice rezó "por las víctimas de esta absurda violencia, tanto más feroz cuanto ha golpeado a personas inermes, recogidas en la casa de Dios, que es casa de amor y reconciliación".

"Expreso además mi afectuosa cercanía a la comunidad cristiana, nuevamente golpeada, y aliento a los pastores y fieles a ser fuertes y firmes en la esperanza".

El Santo Padre señaló luego que, "ante los crecientes episodios de violencia, que siguen diezmando las poblaciones del Medio Oriente, quisiera finalmente renovar mi encendido llamado a la paz: ella es un don de Dios, pero también es el resultado de los esfuerzos de los hombres de buena voluntad, de las instituciones nacionales e internacionales. ¡Que todos unan sus fuerzas para que termine la violencia!

El asalto el sábado por la noche a la catedral católica de Bagdad por parte de terroristas iraquíes vinculados la organización terrorista Al Qaeda dejó como saldo 40 personas muertas y 57 heridas.

Los terroristas musulmanes ingresaron violentamente al templo estallando granadas y disparando a la gente, y luego tomaron como rehenes a los fieles en el templo.

El grupo terrorista "Estado Islámico de Irak" dijo en un comunicado que había llevado a cabo el ataque contra la iglesia de Bagdad para exigir la liberación "de las musulmanas detenidas en las cárceles de los cristianos de Egipto".

Luego de tomar el templo y asesinar a dos sacerdotes católicos, los terroristas dieron "un plazo de 48 horas a la Iglesia guerrera (Cristiana) de Egipto, cabeza de la apostasía allí, para aclarar la situación de nuestras hermanas de religión, detenidas en las cárceles de los monasterios y las iglesias de la infidelidad en Egipto, ponerlas todas en libertad y anunciar eso mediante un medio de información que llegue a los muyahidines durante el plazo".

La Iglesia cristiana Copta en Egipto ha sido acusada falsamente por extremistas musulmanes de "convertir" a la fuerza a mujeres musulmanas y retenerlas en sus monasterios.

El ataque concluyó cuando los militantes se estallaron o fueron muertos durante el ataque de fuerzas de élite iraquíes, que retomaron el control del templo y liberaron a los sobrevivientes.

viernes, 15 de octubre de 2010

Vaticanista describe dura realidad de católicos en Medio Oriente

ROMA, 13 Oct. 10 (ACI).- El vaticanista del diario L'Espresso, Sandro Magister, describió la difícil vida de los católicos que habitan Medio Oriente a propósito del Sínodo de Obispos de esta región que se celebra en la Santa Sede.

Magister explicó que en lugares como Tierra Santa, "germinan los judeocristianos". Hay comunidades de "bautizados en la Iglesia Católica, pero hablan y viven como los judíos. Se asemejan a la comunidad primitiva de Jerusalén. Están creciendo en número, pero se sienten dejados de lado, como en un gueto".

Esto se debe a que "muchos de los miembros de las comunidades indígenas, herederos de los antiguos grupos cristianos que allí florecían antes que llegara el Islam, fugan del lugar".

"Los que se quedan viven por aquí y por allá con miedo, por ejemplo en el norte de Irak, en Mosul y sus alrededores, donde para defenderse tienden a hacer gueto en la llanura de Nínive", explica.

Asimismo, sostiene que "de otras partes llegan por motivos de trabajo otros católicos, en gran número. Sobre todo del Asia y sobre todo en los países del Golfo".

"Sólo en Kuwait los trabajadores inmigrantes son hoy dos millones, el doble de los ciudadanos kuwaitíes. Los católicos son 350 mil y son prevalentemente filipinos e indios. La ola de migraciones es tan masiva, en Arabia Saudita y en el Golfo, que en Roma están estudiando cómo redefinir los límites de los vicariatos del área, dividiendo en más partes el inmenso vicariato de Arabia que hoy agrupa Arabia Saudita, Omán, Yemen, Emiratos Árabes, Qatar y Bahrein", agrega.

Asimismo, sostiene que "la novedad de mayor interés, dentro de los confines de Israel, está relacionada a los católicos de lengua judía. Para su cuidado el patriarcado latino de Jerusalén tiene un vicariato específico, hoy confiado al jesuita David Neuhaus, judío israelita convertido al cristianismo", indica.

El Padre Neuhaus comentó a una revista italiana que "trabajamos con medios pobres. En el patriarcado la mayoría cristiana palestina es aquella a la que se dedica mayor atención, y así los cristianos de lengua judía son en cierto sentido olvidados. Pero somos pobres también en término de personas que se puedan ocupar de esto: somos un muy pequeño grupo con tareas muy grandes".

Puede leer el artículo completo en: http://chiesa.espresso.repubblica.it/articolo/1345066?sp=y